13 de septiembre, clase 1, 5th grade

Si tuviera que resumir en dos palabras la primera experiencia que he tenido con mis alumnos en DES serían las siguientes: un desastre.

Nunca antes me había puesto delante de niñas y niños tan jóvenes. Incluso para alguien con experiencia que jamás se haya movido en un entorno en el que aparte de ser un instructor, tienes que ser un modelo con cierta autoridad llena de dinamismo, la situación estaba lejos de estar bajo control. Pero comencemos desde el principio:

Cuando entro en el aula comienzo a temblar. Empiezo a ver “cabecitas” moviéndose de un lado hacia otro. Intento contarlas: “uno, dos, tres, cuatro, cinco… No, espera. A este ya le he contado. Vuelvo a empezar… Uno, dos, tres…” Imposible. He perdido la cuenta 3 veces, así que opto por no parecer nervioso en dar una buena impresión. Empiezo con formalismos protocolarios con la maestra y me pregunta que cómo me suelen llamar. Posteriormente ella realiza las introducciones. Mientras tanto yo repaso mi plan de clase: “Canción de bienvenida, ejercicio 1, ejercicio 2, canción de despedida”. Parecía fácil. Comenzamos.

Para la primera actividad que íbamos a hacer tenía que poner a mis alumnos en un círculo. Me pongo a mirar a mi alrededor y no hay espacio físico para hacer un círculo en condiciones. Había 4 mesas enormes en mitad del aula, por lo tanto, primer problema. No me había parado a pensar con anterioridad en el espacio físico del aula para distribuir a los alumnos durante algunas actividades. Pero bueno, lo primero que hago es pedirles a los alumnos que se pongan de pie y que intenten hacer un círculo. Algo que debería durar unos 15 segundos, me llevó 2 minutos. Necesitaba que estuvieran juntos, o al menos cerca unos de otros para hacerse la pregunta de “¿Cómo te llamas?”, pero la rara distribución de las mesas lo complica y el círculo se corta por algunas partes. Algunos alumnos no me escuchaban y estaban a lo suyo, cosa que lo complica un poco más. Lo intentamos resolver con la ayuda de la maestra y por fin tenemos un círculo completo. Lo primero que digo a la persona que tengo a mi lado es: “Me llamo Leroys. ¿Tú cómo te llamas?” Empiezo a oír por detrás: “What? What did he say?”. Entonces lo repito una, dos y tres veces… Hasta que opto por switching back to English and say, ¨My name is Leroys. What’s your name?”. ¡Por fin mi compi me contesta! La siguiente pregunta era “¿Cuál es tu estación favorita?”. Me observa incrédulo y vuelvo a cambiar a inglés.

Son las 02.40 pm y todavía no hemos avanzado en nuestro enorme círculo de por lo menos 25 personas para una actividad que se supone que me iba a llevar 5 minutos. Intento explicar en inglés 2 o 3 veces qué es lo que estamos haciendo. Oigo ruido de un grupo que no para quieto y están hablando constantemente. Por fin parece que saben lo que tenemos que hacer, pero la pregunta se queda bloqueada cuando pasamos al tercer alumno. Su compañero le intenta explicar. Una, dos, tres veces. Así que escribo en la pizarra las preguntas. De modo que solo tengan que leerlas. Aun así, cuando pasamos al siguiente, este no sabe contestar. Me llevo las manos a la cabeza. Para no complicarnos, decido borrar la segunda pregunta de la pizarra. Unos segundos más tarde por fin responde y parece que el círculo comienza a avanzar. Según vamos avanzando me doy cuenta de que se me ha olvidado algo… ¡La canción de bienvenida!

Son las 02.45 y ya hemos terminado el círculo. Comienzo a sacar las fichas para llegar a la parte de vocabulario. Para ello primero les comienzo a hacer preguntas con las fichas: “¿Qué es esto? Una nube, un sol…” Por ahí vamos bien. Después de repasar todas las fichas íbamos a pasar a la siguiente actividad en la que les tenía que dividir en grupos. No contaba con tanta gente, pero les divido en 3 grupos. Eran grupos completamente desiguales e intenté que se movieran de algún grupo a otro, pero creo que no me entendían. Comenzamos el concurso y los niños se empiezan a emocionar mucho, parece que por fin están atentos, salvo un grupo al final del aula, en el que solo participaba una joven nativa. Esta parte fue la más rápida, la terminamos en 5 minutos.

Se supone que ya habíamos terminado, y eran las 02.51 pm. Me da la sensación de que algo se me olvida, así que vuelvo a mi chuleta, no encuentro nada claro. Por ello decido intentar completar el tiempo “enseñándoles una canción”. La canción de bienvenida… La practicamos 2 o 3 veces, pero me sigue quedando mucho tiempo, así que sigo improvisando y empezamos a mezclar la canción de bienvenida con la de despedida… La verdad es que ambas canciones las conocían súper bien. A las 02.55 pm me dispongo a dejar de hacer el ridículo y pedirle disculpas a la maestra por el desastre del aula. Ella habla con los alumnos por no haber sido buenos durante la sesión. Y aquí termina.

En definitiva, creo que he aprendido a que, primero, necesito un compañero para mis sesiones…

¿Quién quiere venir conmigo?

Y segundo, que para los próximos planes de clase debo tener en cuenta el espacio y la cantidad de alumnos. Ah, y también preparar cosas por si me queda tiempo extra.

Fin.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *